La Revista HD Sports reunió a deportistas, entrenadores, organizaciones, realizadores audiovisuales y proyectos comunitarios que hoy impulsan el desarrollo del ciclismo en Chile. La ceremonia volvió a poner el foco en las personas que están ampliando los límites de este deporte desde distintos ámbitos.
Durante años, hablar de ciclismo en Chile consistía en enfocarse principalmente en competencias y resultados. Hoy el escenario es mucho más amplio; el deporte también se construye desde las escuelas que forman a las nuevas generaciones, los bike parks que abren espacios para la práctica, las organizaciones que recuperan senderos, los proyectos audiovisuales que acercan nuevas historias y las iniciativas sociales que utilizan la bicicleta como una herramienta para transformar vidas.
Esa diversidad volvió a reunirse en una nueva edición de los Premios HD Sports Bike 2026, una ceremonia realizada en Mall Sport que convocó a deportistas, entrenadores, realizadores audiovisuales, representantes de marcas y amantes del ciclismo de montaña en una celebración que también marcó el lanzamiento oficial de la edición de otoño de Revista HD Sports.

Lejos de transformarse en una premiación centrada exclusivamente en los podios, el encuentro volvió a poner en valor el trabajo silencioso de quienes, muchas veces lejos de la competencia, han contribuido al crecimiento del ciclismo nacional durante los últimos años: «Como plataforma buscamos integrar y visibilizar a deportistas que buscan generar cambios en la vida de las personas en torno al deporte. No reconocemos a los mejores ni a los más rápidos; reconocemos el compromiso y sus propósitos», planteó Hernán Román, director de Revista HD Sports.
Esa mirada quedó reflejada en una premiación donde convivieron referentes de disciplinas tan diversas como el downhill, el enduro, el gravel, el cross country, el freestyle y la ruta junto a entrenadores, organizaciones, proyectos comunitarios y realizadores audiovisuales. Más que distinguir una temporada deportiva, la ceremonia buscó representar el momento que vive el ciclismo chileno, donde cada vez más actores participan en la construcción de una comunidad que trasciende las carreras.
El crecimiento de las escuelas de formación, la consolidación de los bike parks, el desarrollo de eventos especializados y la aparición de nuevas plataformas audiovisuales han ampliado el ecosistema del ciclismo de montaña. Hoy el deporte también se explica desde quienes enseñan a pedalear por primera vez, recuperan senderos, organizan encuentros o cuentan historias capaces de inspirar a nuevos ciclistas.

Ese vínculo entre deporte y relato volvió a ocupar un lugar importante durante la jornada a través de la muestra de cine outdoor, donde el público pudo recorrer distintas formas de entender la bicicleta más allá de la competencia. Expediciones, proyectos personales y documentales mostraron cómo el ciclismo también puede convertirse en una herramienta para explorar territorios, construir comunidad y generar impacto social.
Cuando la bicicleta se convierte en una herramienta de cambio
Uno de los momentos más significativos de la noche llegó con la exhibición del documental Fireflies Patagonia: 10 años, una producción que resume una década de un proyecto que ha utilizado la bicicleta para recorrer algunos de los territorios más aislados del país, vinculando el ciclismo con una causa solidaria en beneficio de niños y niñas con cáncer a través de la Fundación Vivir + feliz
La presentación marcó además el inicio de una alianza entre Revista HD Sports y Fireflies Patagonia, una colaboración que buscará dar visibilidad a historias donde el deporte trasciende la competencia y se transforma en una herramienta para conectar comunidades, impulsar proyectos sociales y generar un impacto concreto en la vida de las personas.

Para Polo Luisetti, fundador de Fireflies Patagonia, el proyecto ha crecido mucho más allá de una travesía sobre dos ruedas. «Esta es una alianza que va a durar muchos años. Fireflies es un movimiento, una comunidad que ha ido creciendo con el tiempo. También es una forma de conocer un Chile que pocos tienen la oportunidad de recorrer, un Chile remoto, profundo, que muchas veces permanece invisible. Nosotros llegamos a esos lugares en bicicleta y trabajamos junto a las escuelas, llevando bibliotecas, conectividad a internet y distintas iniciativas que buscan aportar donde más se necesita», sostuvo.
Más que recorrer kilómetros, Fireflies ha construido una red de colaboración donde deportistas, empresas y organizaciones trabajan en torno a un mismo propósito. Esa mirada, donde la bicicleta sirve como un puente para acercar realidades y movilizar voluntades, dialoga directamente con el espíritu que dio origen a los Premios HD Sports Bike y con la convicción de que el deporte también puede convertirse en una herramienta para generar cambios positivos en la sociedad.

Los reconocimientos entregados durante la ceremonia reflejaron precisamente esa diversidad. Entrenadores que forman nuevas generaciones, atletas con proyección internacional, jóvenes promesas, referentes históricos y organizaciones que fortalecen el desarrollo del ciclismo compartieron un mismo escenario, mostrando que el crecimiento del deporte depende del trabajo colectivo de personas provenientes de distintos ámbitos.
La jornada volvió a convertirse en un espacio de encuentro para una comunidad que sigue expandiéndose. Entre conversaciones, proyectos y nuevas colaboraciones, quedó la sensación de que el ciclismo chileno atraviesa una etapa donde la bicicleta ya no es solamente una herramienta para competir, sino también una forma de educar, explorar, inspirar y generar impacto.
Una instancia donde los más experimentados compartieron experiencias con los jóvenes y representantes de distintas organizaciones comenzaban a imaginar futuras colaboraciones. Quizás esa sea la imagen que mejor resume el espíritu de los Premios HD Sports Bike 2026: una comunidad que sigue creciendo porque entiende que el desarrollo del ciclismo también se construye lejos de los podios y los cronómetros.




















