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Diego Espinoza y Skills2Ride:  Estructura y metodología para progresar en el Mountainbike

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Desde la moto al mountain bike, la trayectoria de este deportista nacional ha estado marcada por la pasión por las dos ruedas. Hoy, a través de Skills2Ride, busca entregar herramientas a los nuevos riders para que progresen con seguridad y confianza. 

Desde muy joven, Diego Espinoza estuvo ligado a la adrenalina de las dos ruedas. Su padre, un apasionado del motocross y el rally, lo introdujo en el mundo de las motos, recorriendo Chile y compitiendo en diversas disciplinas de enduro. Sin embargo, con el tiempo, la bicicleta comenzó a tomar protagonismo en su vida, hasta convertirse en su pasión y, eventualmente, en su carrera profesional.

«Mi relación con las dos ruedas viene desde chico gracias a mi papá, un fanático de las motos. Juntos recorrimos el país compitiendo en enduro, motocross y rally. La bicicleta siempre estuvo ahí, pero empezó a tomar más protagonismo alrededor de los 18 años», recuerda Espinoza sobre sus inicios en el MTB.

«Tras años impartiendo clases de MTB, entendí que el progreso de los riders no dependía solo de la práctica, sino de una enseñanza bien estructurada».

Fue alrededor de los 18 años cuando decidió volcarse por completo al mountain bike (MTB), explorando senderos y perfeccionando su técnica. Años después, su experiencia y conocimientos lo llevaron a descubrir su vocación por la enseñanza, lo que lo motivó a fundar Skills2Ride, un proyecto dedicado a la formación de nuevos riders con un enfoque metodológico claro y progresivo.

Luego de años impartiendo clases de MTB, notó que cualquier persona podía mejorar su nivel si contaba con una metodología de aprendizaje bien estructurada. Fue entonces cuando se certificó en la Professional Mountain Bike Instructors Association (PMBIA), una organización que establece un modelo de enseñanza progresivo y seguro para la práctica del MTB.

«Tras años impartiendo clases de MTB, entendí que el progreso de los riders no dependía solo de la práctica, sino de una enseñanza bien estructurada. Investigando más sobre metodologías de instrucción, encontré la PMBIA, donde descubrí un enfoque progresivo y seguro que permite desarrollar habilidades de manera efectiva. Ese conocimiento fue clave para dar forma a Skills2Ride y ofrecer una formación accesible y de calidad», comenta sobre el origen de su proyecto.

Skills2Ride: Formación estructurada para un MTB más seguro y accesible

Con el propósito de hacer accesible este conocimiento a más personas, ayudándolas a perfeccionar su técnica y disfrutar al máximo del deporte. La iniciativa se basa en un enfoque de progresión, donde se desglosan las habilidades técnicas del MTB desde lo más básico hasta lo más avanzado. «Siempre buscamos un andar eficiente, seguro y fluido, construyendo desde las bases para dar confianza y herramientas que permitan a cada rider sentirse cómodo y fluir en cualquier sendero», agrega Espinoza.

Como instructor certificado por la PMBIA, aplica una metodología basada en la progresión y el desarrollo de habilidades. Su enfoque desglosa la práctica del MTB en distintos elementos técnicos, permitiendo que los riders avancen de manera estructurada, desde los fundamentos básicos hasta maniobras más complejas.

El objetivo es lograr un estilo de conducción eficiente, seguro y fluido. Para ello, se prioriza la construcción de bases sólidas que otorguen confianza y herramientas a cada rider, permitiéndoles desenvolverse con mayor seguridad en distintos tipos de senderos y terrenos.

A futuro, Diego aspira a posicionar la plataforma como un referente en la formación de MTB en Chile, ampliando su alcance y generando un impacto real en la comunidad. Su plan contempla la creación de contenido digital que no solo eduque, sino que también motive e inspire a nuevos riders, además de fortalecer los lazos entre los deportistas y la industria. 

«Mi objetivo es que más personas accedan a una enseñanza estructurada y de calidad. Quiero que Skills2Ride sea un punto de encuentro para quienes buscan mejorar su técnica, ganar confianza y sumarse al crecimiento del MTB en Chile», enfatiza 

Ve con optimismo el futuro del MTB en Chile. A su juicio, el deporte ha crecido exponencialmente en los últimos años, con más eventos, una comunidad en expansión y un interés creciente de nuevos deportistas. «Le tengo mucha fe al MTB en Chile y al desarrollo de la industria. Cada vez hay más riders, más eventos y más interés en el deporte», comenta.

Sin embargo, destaca la importancia de seguir impulsando iniciativas que motiven a las nuevas generaciones y fomenten el desarrollo de la disciplina a nivel nacional. Uno de los aspectos clave, según Espinoza, es la formación técnica y teórica. En disciplinas exigentes como el downhill y el enduro, donde los márgenes de error son mínimos, contar con una base sólida en técnica y control no solo mejora el rendimiento, sino que también reduce los riesgos de accidentes. «La técnica hace toda la diferencia. Un rider con buena base no solo anda más rápido, sino que lo hace con más control y seguridad», enfatiza.

Con pasión y dedicación, Diego Espinoza continúa impulsando el desarrollo del MTB en Chile, demostrando que, con la formación adecuada, cualquier persona puede alcanzar su máximo potencial sobre la bicicleta.

Femme Challenge: Elevando la voz del ciclismo femenino en Chile

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La tercera edición del Wahoo Femme Challenge by Ford volvió a hacer historia. Más de 200 mujeres enfrentaron nieve, altura y frío para conquistar los cerros y visibilizar el poder del ciclismo femenino en Chile. Una competencia exigente y una comunidad en movimiento. 

Un frío domingo, cuando los primeros rayos del día apenas iluminaban la ruta que se extendía hacia la cordillera, en Mall Sport se dio el mavos al Wahoo Femme Challenge 2025, una carrera que no es solo deportiva, sino también simbólica: desafiar la pendiente, resistir la nieve y elevar la voz del ciclismo femenino en Chile.

Más de 200 ciclistas aceptaron ese doble desafío. Las condiciones climáticas fueron extremas: bajas temperaturas y nieve en la cima del centro de ski La Parva, el punto final del recorrido. Pero en la ruta no hubo espacio para el miedo. Solo para la determinación.

“Fue una carrera desafiante, pero ver la determinación y energía de cada ciclista fue inspirador”.

La ganadora fue Valentina Pinilla Jara, del equipo Santiago Pista. Una ciclista de técnica limpia, mirada aguda y piernas entrenadas para responder en la altura. Con firmeza y coraje, lideró un pelotón que nunca perdió el espíritu competitivo ni la sororidad. “No estamos aquí por invitación. Estamos porque nos lo ganamos, a punta de piernas, frío y convicción”, declaró al cruzar la meta.

El segundo y tercer lugar fueron para Ailyn Salvo Pino y Claudia Escobar Herrera, ambas representantes del equipo Maipú Cycling. Un dato no menor: su presencia en el podio demuestra que el talento también florece en comunas que históricamente han estado al margen del alto rendimiento.

Detrás del recorrido había un trabajo de articulación clave. Las municipalidades de Las Condes y Lo Barnechea facilitaron la logística, y Carabineros de Chile escoltó la competencia tramo a tramo. Un esfuerzo que permitió desarrollar la carrera con seguridad y fluidez. Pero también reveló algo más profundo: cuando las instituciones se alinean con iniciativas que promueven igualdad y deporte, los resultados trascienden lo técnico.

“Fue una carrera desafiante, pero ver la determinación y energía de cada ciclista fue inspirador. Queremos seguir impulsando este tipo de instancias para fortalecer la presencia femenina en el ciclismo de ruta”, señalan desde la organización.

“La mayor visibilidad en medios y la transmisión en vivo del evento serán cruciales para atraer más atención”.

Y no es una frase vacía. Porque el ciclismo de ruta femenino no crece en abstracto: crece en rutas seguras, en espacios organizados, en carreras como esta. Crece cuando se le permite existir, sin estereotipos ni barreras.

“La ruta del Femme Challenge de hoy era desde Mall Sport hasta La Parva. Cuando me inscribí, no sabía si sería capaz de lograrlo. Tenía dudas, pero decidí atreverme. Me lancé, no quise que el miedo o el ‘no puedo’ me ganaran”, cuenta María Jesús Carvajal, participante del desafío.

“Quizás no estaba completamente preparada, quizás fue la lluvia, el frío o simplemente las condiciones del día… no lo sé. Pero aun así no dejé de intentarlo. Pedaleé a mi ritmo, conté mi respiración, me fijé metas pequeñas y me concentré en disfrutar el paisaje que el día me regalaba”, relata.

“Y con eso me bastó”, agrega. “Me bastó saber que todo lo que aprendí en la academia y junto a mis queridas Wocch hoy lo puse en práctica. Alcancé la curva 18, en Farellones. Fueron 25 kilómetros de una subida dura, exigente, pero en la que el apoyo femenino estuvo siempre presente”.

Aunque no logró completar el recorrido hasta la cima, María Jesús se muestra segura: “Ya se va a lograr. Estoy convencida. Como dijo alguna vez la Mariana: ‘Le gané a la que se quedó en su casa, a la que miró hacia afuera y prefirió quedarse acostada, a la que le dio lata y a la que simplemente no se atrevió’. Yo sí me atreví. Y me atrevería cien veces más hasta lograrlo”.

Pensada por y para mujeres

Lo que distingue al Femme Challenge de otras competencias no es solo su ruta escénica ni su nivel técnico. Es su esencia: ser una carrera pensada por y para mujeres, que construye comunidad y rompe silencios históricos dentro del deporte.

“El verdadero premio no es el podio, es que cada vez más mujeres se atrevan a subirse a la bicicleta”

Cada ciclista que enfrentó el desnivel hasta La Parva llevó algo más que su propio esfuerzo. Llevó historias. Las que pedalean entre turnos de trabajo y crianza. Las que entrenan sin equipo ni sponsor. Las que se abren paso en clubes donde todavía se les llama “las niñas”. Y, sobre todo, las que no quieren pedir permiso para ocupar su lugar en el pelotón.

“El verdadero premio no es el podio, es que cada vez más mujeres se atrevan a subirse a la bicicleta”, dijo Ailyn Salvo al finalizar. Una frase resume bien el espíritu del evento: no se trata solo de velocidad o resistencia, sino de visibilidad, autonomía y derecho al deporte.

“El éxito de esta edición reafirma el lugar que ha ganado el ciclismo femenino en Chile y refleja el creciente interés y participación de las mujeres en este deporte. Sin duda, este evento será recordado como un hito en el ciclismo nacional”, sostienen sus organizadoras.

Esta edición 2025 dejó un nuevo punto de partida: expandir, diversificar y profesionalizar el evento para el próximo año. La organización ya proyecta estrategias para fortalecer el Femme Challenge 2026: abrir nuevas categorías para distintos niveles, facilitar el acceso a mujeres de otras regiones, generar alianzas con clubes de ciclismo femenino y asegurar una mayor presencia mediática.

Además, el llamado a marcas patrocinadoras es claro. No solo para financiar el evento, sino para apoyar concretamente el desarrollo de las atletas. La participación femenina no puede seguir dependiendo de la voluntad o el autofinanciamiento.

Sumar actividades complementarias como talleres mecánicos, clínicas de ciclismo o charlas sobre nutrición y entrenamiento femenino también podría convertir al evento en una instancia de aprendizaje, empoderamiento y pertenencia.

“La mayor visibilidad en medios y la transmisión en vivo del evento serán cruciales para atraer más atención y apoyo tanto para la competencia como para el ciclismo femenino en general. Con estas estrategias, el Wahoo Femme Challenge 2026 podrá consolidarse como uno de los principales eventos de ciclismo femenino en América Latina”, concluyen las organizadoras del evento.