Con grandes proyecciones y potencial para seguir desarrollando, la surfista de 16 años asimila este deporte como su fuente de felicidad plena. Proveniente de una familia insigne del surf chileno, la joven promesa del deporte nacional ya brilla con luz propia.
Estela López Cross prácticamente nació entre las olas. Toda su vida se ha desarrollado en torno al mar, en Puertecillo, su lugar de nacimiento y crianza. Es que los puntales de su familia, su madre y su padre, han estado relacionados siempre con el océano.

Estela es hija de Matías López, reconocido personaje del surf nacional precursor de la expansión de este deporte en Chile, a través de la emblemática revista Marejada, magazine que circuló por una década y que permitió mostrar el potencial de olas que tiene nuestro país, sirviendo de plataforma para exponer el trabajo de exponentes nacionales como Cristián Merello, Diego Medina y Ramón Navarro.
«Nosotros vivimos en un entorno naturalmente bello. Nuestra vida gira en torno al surf. Estela y sus hermanos se han criado en torno a este deporte, que es la actividad principal de Puertecillo. Eso le ha dado ventajas para lo que ha venido después y ha sido todo por iniciativa de ella. Nosotros la apoyamos», declara Matías López, en una de las tantas entrevistas realizadas a propósito del gran potencial de su hija Estela.
“El talento, los logros y el gran potencial de Estela son un orgullo enorme por supuesto, y un gran desafío a la vez. Mientras más logros, más complejo se pone. Pero verla representando a su gente y desarrollándose como una gran surfista y persona hace que cualquier esfuerzo valga la pena”, manifiesta.
Los mismos medios deportivos han sindicado más de alguna vez a Estela López como un “diamante en bruto” para el surf chileno. Lo cierto es que a base de su talento, esta joven promesa del deporte nacional ya brilla con luz propia.

“Un gran atributo del surf de Estela es su naturalidad. Ella ha estado surfeando desde su gestación y no ha parado nunca. Eso se traduce en su confianza, capacidad de leer el mar y las olas y un estilo fluído. Está muy conectada”, establece Matías López.
A sus 16 años, esta deportista nacional compatibiliza sus estudios, entrenamientos y el surf competitivo. Pero no se siente presionada: “Le gusta mucho competir, tiene mucha experiencia y sabe manejar la presión. Es más, mientras más presión mejor anda”, cuenta su padre.
“El surf es felicidad”
Estela cuenta que su amor por el surf fue un paso natural. “Yo prácticamente nací entre las olas, ya que mi papá y mi mamá siempre han surfeado. Desde chica me enseñaron porque el mar era la entretención que teníamos. Yo me enamoré del mar desde muy pequeña”, relata.
Este amor en los López Cross se ha transmitido de manera fluida de padres a hijos: “Mis papás han sido fundamentales. Mi familia siempre me ha apoyado en todo lo que he emprendido como deportista, Desde muy chica me ha gustado competir y ellos han sido un pilar muy importante para mi desarrollo como surfista”.
Ese apoyo fundamental está canalizado en la figura de su padre Matías, que busca incansablemente instancias para que Estela pueda mejorar su técnica y performance, consiguiendo hasta el momento muy buenos resultados.

“Mis máximos logros han sido salir campeona nacional Sub 18 en 2019. Ir al Mundial Open y quedar entre las 21 el año pasado. Salir campeona nacional en 2021. Hace poco también gané mi primer campeonato en la categoría Open, lo que me tiene muy contenta”, expresa.
“Creo que el campeonato que más me ha marcado hasta el momento es el mundial Open en el Salvador el 2021. Sentí mucha adrenalina y unión en el equipo chileno. Hubo muy buen surf y lo disfruté mucho”, puntualiza. Agrega además que dentro de sus metas está clasificar al Tour Mundial e ir a los Juegos Olímpicos.
Enfocándose en su preparación constante para alcanzar estos objetivos, Estela no duda al momento de ser consultada sobre sus lugares predilectos para surfear. “En todo Chile existen muy buenos lugares para surfear, pero mi lugar favorito es Puertecillo, donde yo vivo. Es una punta izquierda muy larga y es ideal para aprender”, establece.
La joven resalta las características de estos lugares y también comunidades locales como Puertecillo, Buchupureo y Pichilemu, en donde su padre ha sido uno de los responsables del desarrollo de este deporte. De la misma forma, establece la importancia de cuidarlos. “Es algo muy importante. Creo que los surfistas que estamos en contacto directo con el mar tenemos el rol de cuidar y crear conciencia de lo importante que es mantener nuestras aguas libres de contaminación y proteger nuestros lugares”.
“El surf es un vínculo con la naturaleza en su máxima expresión. Para mí el surf es felicidad”, cierra.






