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Guy Wenborne: La luz de la naturaleza en instantes eternos

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Sumérgete en el cautivador mundo del talentoso fotógrafo chileno cuyas imágenes capturan la esencia de la naturaleza en su máxima expresión, invitando a apreciar la belleza de nuestro entorno y a reflexionar sobre la importancia de preservar el patrimonio natural.

Desde los imponentes parques nacionales hasta los detalles más sutiles, Guy Wenborne nos invita a apreciar la belleza de nuestro entorno y a reflexionar sobre la importancia de preservar nuestro patrimonio natural. Con una trayectoria que abarca más de tres décadas, se ha convertido en una figura destacada en el mundo de la fotografía. Desde sus inicios como joven estudiante con una cámara en mano, hasta convertirse en un reconocido retratista de lugares naturales, ha dejado una huella indeleble con su trabajo único.

«La verdad de una buena fotografía radica en capturar el momento, sin excesivas manipulaciones digitales».

Cuenta que «siempre he sentido una conexión especial con el entorno natural y el territorio en el que vivimos. Desde muy joven, supe que la fotografía sería mi medio para transmitir esa conexión y compartir la belleza que he tenido la suerte de presenciar a lo largo de mi carrera».

La influencia de su abuelo paterno, George Wenbone Prendergast, fue determinante en su camino hacia la fotografía. Acompañarlo en sus aventuras al aire libre despertó en él una profunda apreciación por la vida al aire libre y la naturaleza. Los viajes en avión, la pesca y la caza se convirtieron en experiencias que marcaron su visión del mundo y lo llevaron a explorar nuevos horizontes desde una perspectiva aérea.

La fotografía para Wenborne no es simplemente un acto de capturar imágenes, sino una herramienta poderosa para contar historias y transmitir emociones. Su enfoque creativo y su dedicación para retratar con honestidad lo que tiene frente a su cámara han sido la clave de su éxito: ”Cada fotografía tiene un propósito y busca transmitir una verdad que trasciende las palabras».

En un contexto donde la fotografía se ha vuelto omnipresente y las redes sociales han desempeñado un papel importante en su difusión, destaca la importancia de mantener la autenticidad. Su compromiso con la honestidad visual es uno de los principios fundamentales en una carrera basada en su amor por la naturaleza y su habilidad para contar historias a través de sus imágenes.

Fondeado en Caleta Brecknock, Tierra del Fuego, Parque Nacional Alberto de Agostini
Fondeado en Caleta Brecknock, Tierra del Fuego, Parque Nacional Alberto de Agostini

¿En qué proyectos te encuentras actualmente?

Estoy inmerso en un proyecto muy emocionante en el cual aprovecho todas mis experiencias previas, acumuladas a lo largo de más de 30 años de trabajo en territorio chileno. Se trata de compartir con grupos de fotógrafos interesados en lo que hago, toda la logística, contactos y conocimientos que he adquirido a lo largo de mi trayectoria. Mi objetivo es llevarlos a sitios espectaculares y especiales, pero no los más conocidos, evitando los destinos típicos. Quiero capitalizar toda esa experiencia y ofrecer algo único, brindando la oportunidad de explorar esas locaciones mágicas que conozco muy bien.

«A través de mis imágenes, busco crear conciencia sobre la fragilidad y la belleza de nuestro entorno natural».

¿Cuál es la historia detrás de tu pasión por la fotografía?

Desde el año 1982, cuando cursaba segundo medio en el colegio, ya poseía una cámara de fotos, específicamente una Canon A1, y practicaba constantemente la captura de imágenes. Además, como nieto mayor, tuve numerosas oportunidades de acompañar a mi abuelo George en sus emocionantes viajes de aventura. Él era piloto privado y disfrutaba de la pesca, la caza y la vida al aire libre. Recuerdo con claridad cuando llegamos al lago Yelcho en su pequeño avión Cessna 172, abrimos camino en bote y nos detuvimos en una playa para disfrutar de dos salmones que habíamos pescado esa misma mañana y cocinamos en una fogata. Fue en ese momento cuando la vida al aire libre y la conexión con la naturaleza se convirtieron en algo fundamental. Una pasión inculcada en mí por mi abuelo.

¿Cuáles fueron los momentos claves en tu vida que incidieron para que te dedicaras a la fotografía?

Como mencionaba anteriormente, ya me encontraba haciendo fotografías desde mi etapa escolar, y al terminar mis estudios en 1984 me di cuenta de que una carrera tradicional no era lo que buscaba. Pero, definitivamente, hubo un punto de inflexión en mi vida cuando estaba estudiando agroindustria. En aquel tiempo, había protestas y una fuerte demanda para sacar a Pinochet del Gobierno, lo cual resultaba en frecuentes interrupciones en las clases. Sentía que de alguna manera está pasando el tiempo y que podría estar enfocándome en un proyecto de vida más significativo como proyecto de vida. Fue en medio de esa situación, en un estado de incertidumbre, cuando sentí el impulso de dedicarme por completo a la fotografía y seguir ese camino.

Detalle del hielo glacial en la laguna SAN Rafael , Parque Nacional San Rafael
Detalle del hielo glacial en la laguna SAN Rafael , Parque Nacional San Rafael

Has mencionado que tu obra busca transmitir emociones y capturar momentos efímeros. ¿Cómo logras encontrar esa conexión emocional con la naturaleza en tus fotografías?

Básicamente, me considero un fotógrafo retratista de lugares naturales. En mis proyectos editoriales de libros y encargos fotográficos, me veo como un vínculo entre el espectador y estos paisajes. Me encanta transmitir con honestidad y fidelidad lo que experimenté frente a mí, siendo respetuoso con esa escena, y compartiendo esa belleza con un mayor número de personas.

¿Crees que ese respeto y honestidad hace que tu trabajo sea especial y reconocible?

Creo firmemente en ser respetuoso con la escena que tengo frente a mí. Por esa razón, trato de manipular y editar mis fotografías lo menos posible, para que sigan siendo un fiel reflejo de lo que vi a través de mi cámara, evitando excesivo retoque digital o transformaciones arbitrarias. Mi objetivo es que las imágenes mantengan la autenticidad y no se conviertan en una versión distorsionada de la realidad.

¿Ese es el pilar de tu éxito?

Considero que me ha ido bien y eso radica en poder transmitir esa belleza y conectar emocionalmente con el espectador, de manera que se sienta motivado a conocer y amar esos lugares a través de mis fotografías. Para mí, es gratificante cumplir con ese propósito, ya que entiendo que nadie puede cuidar o respetar algo que no conoce. Por eso, siempre he tenido un profundo interés en explorar fotográficamente el paisaje chileno y sumergirme en su inmensa belleza.

Desde el aire la Cordillera Darwin y el glaciar Grande en primer plano, Parque Nacional Alberto de Agostini
Desde el aire la Cordillera Darwin y el glaciar Grande en primer plano, Parque Nacional Alberto de Agostini

Tu visión aérea en la fotografía ha sido una característica distintiva en tus obras. ¿Qué te inspira a explorar estas perspectivas únicas y qué desafíos has enfrentado al capturar imágenes desde el aire?

Siempre ha sido natural para mí ver nuestro entorno y territorio desde una perspectiva aérea, ya sea por las conversaciones con mi abuelo o con mi padre, o incluso cuando fui piloto y estuve al mando de una aeronave. Incorporar esta visión aérea nos brinda un contexto geográfico del territorio en el que la humanidad se desenvuelve, y nos lleva a una dimensión en la que lo geográfico adquiere una importancia mucho mayor. Esta percepción desde una dimensión geográfica mas amplia de nuestro territorio y entorno es sumamente atractiva, ya que nos permite comprender más allá de la escala humana. Nos ayuda a entender nuestra ubicación y los fenómenos geomorfológicos que nos rodean y afectan en nuestro entorno. Sin duda es un sello de mi trabajo que me ha permitido comunicar la grandiosidad de nuestro territorio.

 ¿Cómo es tu proceso creativo al momento de capturar una imagen?

En general, me desplazo por el territorio para llevar a cabo mi trabajo que es principalmente por encargos de trabajos fotográficos. Me encanta enfrentar el desafío de cumplir con una misión específica que se me ha encomendado, ya sea por un cliente, un proyecto, una exposición o un libro. Siempre busco que el acto fotográfico no sea simplemente libre y sin propósito, sino que tenga un verdadero significado. Una vez que he definido ese objetivo, busco formas creativas de transmitir la historia o la misión que se necesita contar.

En muchas ocasiones, la creatividad y el flujo instintivo de mis ojos en mi mente surgen de manera natural en el terreno. La concentración es de suma importancia al momento de fotografiar, ya que me permite conectar profundamente con lo que estoy observando frente a mí y capturarlo de la manera más honesta posible.

Volando a través la humedad generada por las cenizas volcánicas del volcán Cordón Caulle
Volando a través la humedad generada por las cenizas volcánicas del volcán Cordón Caulle

Como fotógrafo comprometido con el medio ambiente, ¿cómo crees que la fotografía puede influir en la conciencia y el cuidado de la naturaleza?

En los tiempos actuales, donde la fotografía está siendo cuestionada por su naturaleza y el avance de la inteligencia artificial, considero que es importante regresar al acto fotográfico. Como defensor convencido, creo que para lograr una buena fotografía es necesario que el 90% de la imagen se capture en el momento de hacer clic, y solo un 10% se destine a la postproducción digital para su edición.

Este enfoque me lleva a creer fervientemente en que la fotografía puede ser un arma verdadera, capaz de transmitir la verdad, la realidad de lo que está sucediendo. Por lo tanto, siempre me he preocupado por ser muy honesto en mi proceso de edición. Creo que si empiezo a agregar colores o elementos que no estaban presentes en la realidad, perderé toda la esencia y me veré inmerso en un mundo que no es el mío. Mantener la autenticidad en mis imágenes es una prioridad para mí, quiero sentirme fotógrafo no un artista digital.

¿Qué mensaje esperas transmitir a través de tus fotografías sobre la importancia de preservar el entorno natural de Chile?

El hecho de que nuestro territorio sea finito y que el comportamiento humano esté subsidiado por nuestro planeta, que también es finito, nos lleva a reflexionar sobre nuestra mala costumbre de considerar que los recursos naturales son infinitos y están disponibles para nuestro uso ilimitado. Esta mentalidad es un grave error, ya que el planeta no nos necesita a nosotros, pero nosotros sí necesitamos del planeta. En este sentido, a través de las imágenes, podemos resaltar la fragilidad de nuestro entorno natural, el cual nos brinda la vida y nos permite habitar este planeta.

«La fotografía como medio para contar historias y transmitir emociones, con el objetivo de inspirar amor y cuidado por nuestros paisajes”.

Creo firmemente que la fotografía tiene un papel importante en transmitir esta misión de una forma directa y, a veces, cruda. Podemos mostrar la realidad de nuestra relación con el entorno natural, resaltando su vulnerabilidad y la importancia de preservarlo. La fotografía nos permite ser testigos visuales de la fragilidad de nuestro entorno y nos invita a reflexionar sobre la necesidad de cuidarlo y protegerlo para las generaciones futuras.

En un helicóptero de la Armada registrando la navegación del Cabo de Hornos en ocasión de la regata del Bicentenario.
En un helicóptero de la Armada registrando la navegación del Cabo de Hornos en ocasión de la regata del Bicentenario.

¿Cómo crees que la fotografía puede servir como herramienta para fomentar el turismo responsable y sostenible?

La fotografía ha experimentado un auge explosivo como excusa para adentrarse en la naturaleza. Aunque esto puede ser positivo, me preocupa el impacto negativo de las grandes multitudes que buscan replicar las mismas imágenes que han visto en redes sociales. Estas masas de turistas pueden saturar los territorios y contaminar la belleza natural con su presencia. Por ello, siempre procuro ser prudente al revelar ubicaciones sensibles, con el objetivo de preservar estos lugares de forma responsable y evitar una afluencia excesiva. Creo en encontrar un equilibrio entre disfrutar de la fotografía en la naturaleza y ser conscientes de nuestro impacto para mantener la autenticidad y belleza de estos espacios para las futuras generaciones.

¿Qué consejo le darías a los fotógrafos que deseen utilizar su arte como una plataforma para promover el cuidado del medio ambiente?

La honestidad en la fotografía es fundamental para transmitir la verdad de una imagen. Considero que es más valioso y significativo mostrar una foto auténtica, sin excesiva manipulación en la postproducción, que buscar simplemente obtener likes o seguidores.

Personalmente, no estoy de acuerdo con la afirmación de que una buena fotografía requiere un 50% de captura y un 50% de postproducción. Esta cita parece más orientada a promover cursos de edición que a enseñar cómo lograr una buena foto. En mi opinión, la verdadera calidad de una fotografía radica en capturar la esencia del momento de forma genuina y sin distorsiones artificiales.

La Chilena que recorre el mundo estudiando la contaminación de Plásticos en el Mar.

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Texto por: Joaquín Yuraszeck / Fotos por: Pablo Gacitua y Paula Espejo

Psicóloga organizacional y coach profesional, mamá de tres hijos y capitán costero certificada, ella es Paula Espejo, embajadora de la marca de anteojos de plásticos reciclados Karün y la primera mujer latinoamericana entre más de 300 participantes en estar presente en eXXpedition.  

Paula surcó las olas desde la Isla de San Cristóbal en las Galápagos en Ecuador hasta Rapa Nui en el territorio nacional, bajo la organización de eXXpedition, proyecto de una fundación sin fines de lucro que dirige expediciones pioneras de investigación y navegación para mujeres para indagar sobre las causas y soluciones a la contaminación plástica oceánica, generando conciencia en torno al impacto de estos desechos en el ecosistema marino y en la vida de los seres humanos.

Paula fue parte de la tripulación junto a otras 13 mujeres de diferentes países, sin embargo, todas tenían un elemento en común: “Compartimos la necesidad de poner sobre la mesa un tema que es de urgencia mundial y que requiere de acciones globales colaborativas para buscar soluciones efectivas de corto plazo”.

¿Cómo fue tu proceso de postulación y/o selección para eXXpedition? ¿Qué sentiste al ser seleccionada?

Mi amor por el mar fue el hilo conductor que me llevó una y otra vez de regreso a él. Como en todas las historias de amor, este es puesto a prueba… Para bucear tuve que desafiar a mis padres, para hacer fotografía submarina a mí misma, para acercar a mis hijos al océano impulsé a mi ex-marido a certificarse como Capitán Costero y luego, cuando él insistía en navegar en un lago, yo buscaba la forma de navegar en el mar. Yo quería mostrarle el mar a mis niños y por experiencia sabía que los miedos se pueden vencer cuando hay alguien que cree en ti y no te suelta la mano hasta que tienes el valor de hacerlo solo.

    

En Diciembre del 2018, desvelada una noche a las 4 de la mañana, una pregunta me mantenía despierta ¿cual es la conexión entre mujeres y navegación? ¿Donde están las mujeres que navegan y aman el mar? ¿Por qué si tengo la autoridad de llevar una casa, niños al doctor y conducir un auto, no puedo capitanear una embarcación?

Comencé a investigar qué pasaba con mujeres en otros países y me encontré con eXXpedition. Postulé decidida a demostrarme que sí podía ser tan buena y capaz como cualquier hombre en el ámbito de la navegación y, sin saber si quedaría escogida, recibí la noticia de que estaría en la travesía desde el Archipiélago de las Galápagos hasta Rapa Nui. Más de 2.000 millas náuticas, personas desconocidas y mis miedos eran los principales desafíos, pero con el esfuerzo y determinación de demostrar que todas las mujeres somos capaces de conseguir y alcanzar cada sueño propuesto. Desde ese momento comencé a trabajar para hacer de esta experiencia una gran oportunidad para aprender, especialmente desde mi profesión como psicóloga organizacional y coach, y desde el lugar donde las instituciones tienen el desafío de avanzar en un desarrollo armónico con su entorno.

¿Cuáles fueron los elementos de eXXpedition que te cautivaron? a trabajar en la Antártica?

eXXpedition tiene una misión: hacer visible lo invisible. Eso fue lo primero que leí y fue lo que me cautivó. Un tiempo atrás comencé a preguntar a mis cercanos: ¿Qué hubiera pasado si las mujeres en su vida hubieran recibido de los hombres de su vida el mismo apoyo para desarrollarse que el que ellas entregaron?  Y eso daba pie a conversaciones extraordinarias. La sola idea de imaginarnos la reciprocidad en la colaboración para que ellas alcanzaran sus metas nos hacía darnos cuenta de lo lejos que podían haber llegado si se hubieran hecho “visibles”. Siento que hay ámbitos que son esenciales para el desarrollo de nuestro país  en los cuales las mujeres somos invisibilizadas, excluidas y discriminadas por medio de distintos poderes, uno de ellos el poder económico que sigue siendo de dominio masculino. Mi mejor ejemplo ha sido que el gran apoyo que he recibido no ha venido mayormente de grandes empresas, sino de pequeñas y medianas compañías lideradas por mujeres con las que hemos buscado formas creativas de colaborar con voluntad, generosidad y corazón para el logro de un objetivo compartido.

¿En qué consistió tu participación en eXXpedition dentro del equipo multidisciplinario de mujeres a bordo?

Todas cumplimos roles asignados de acuerdo a ciertas preferencias y habilidades particulares de cada una. En el ámbito náutico, teníamos turnos de 4 horas en los que nos fuimos rotando bajo el liderazgo de nuestra ‘skipper’, con quien tomamos las decisiones. Por otra parte, cada una tuvimos turnos de ‘housekeeping’, con tareas que permitieron llevar nuestro día a día: orden y aseo de la embarcación, preparación de las comidas y asegurar que tuviésemos las provisiones necesarias de comida y agua. En las tardes celebramos sesiones de trabajo en las cuales cada una exponía su realidad y desde su perspectiva profesional, así como de los hallazgos resultantes de los levantamientos y análisis de muestras para, de esa manera, ir comprendiendo cómo deben abordarse los distintos desafíos desde múltiples posibilidades de acción. Luego de esas sesiones, cada una volvía a los turnos asignados en las distintas funciones del velero, estando algunas de guardia para que el resto pudiera descansar.

¿Cuáles son los desafíos que te propuso este proyecto y los que te propusiste tú misma?

Los desafíos han sido de distinta naturaleza, en distintos planos y han ido transformándose en la medida que hice el recorrido previo a navegar, el recorrido durante la navegación y el recorrido de ahora en adelante.

Ha sido igual que una carrera de velocidad con obstáculos contra el tiempo, por lo que he tenido que sobreponerme una y otra vez a planes que fracasan y volver a empezar. Sin lugar a dudas, mi primer y gran desafío fue convertirme en una navegante competente y rigurosa, Sin embargo, en octubre del año pasado, con la crisis social, hizo mi camino cuesta arriba: Tuve que suspender mis entrenamientos náuticos con la Armada y volví a empezar de cero con muchas de las empresas que querían apoyarme con un escenario completamente distinto. El mayor aprendizaje de esto es que, pese a lo duro que fue sobreponerme, pude encontrarme con mi propia fortaleza, la pasión que siento por el océano es un amor incondicional que me permite sobreponerme a las mayores dificultades. También fue un desafío convertirme en una storyteller inspiradora para encontrar colaboradores y sponsors con quienes compartiéramos los valores fundamentales a la base de este proyecto y trabajar juntos.

Lejos lo más valioso de este proyecto fue poner a prueba mi capacidad de generar redes, soy esencialmente una “conectora” , creo que nuestro gran activo como seres humanos es nuestra capacidad de generar relaciones y transformar a través de ellas. El mundo de acercar las oportunidades y los recursos para alcanzar metas ha sido mi pasión y mi sello como profesional.

¿Qué te produce ser la única mujer latinoamericana y chilena en participar de esta expedición?

Ha sido sorprendente cómo este proyecto ha transformado mis prejuicios. Jamás pensé que el apoyo más incondicional vendría de la Armada, una institución que desde el primer momento en el que solicité su ayuda me acompañó de forma irrestricta preparándome para el desafío, haciéndome sentir parte de cada entrenamiento y siendo tratada con el mismo respeto y exigencia. No sabía nada de esta institución y cada una de las personas con las que tuve la suerte de compartir fueron tremendamente colaboradoras y generosas desde sus áreas de experiencia para prepararme, ayudándome desde su conocimiento hasta con sus historias y consejos. El mar es un lugar donde nunca dejas de aprender puesto que cada vez que estás ahí enfrentas adversidades y desafíos diferentes, donde la preparación a partir de la camaradería y experiencia de otros son lecciones para la vida.

¿Qué sientes al ser apoyada por marcas como Karün en pos de una importante y rupturista investigación científica?

Para mí es un tremendo honor ser acompañada por Karün. Este es un proyecto donde lo que está en juego es cómo los seres humanos volvemos a recuperar nuestros valores en torno a la belleza, la conexión y la colaboración. Las empresas en Chile que de alguna u otra manera me han dado una mano representan la prueba de que el camino a recorrer hoy como sociedad es volver a hacernos preguntas a las que tememos como el cuestionamiento ético de crecer a cualquier costo sin metas orgánicas de progreso. Para mí ir de la mano de Karün implica ser parte de un grupo humano que cree que ese bienestar y esa armonía se encuentran cuando recordamos que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, poniendo de relieve que todos somos naturaleza. Las fronteras que hemos delimitado en forma arbitraria son irrelevantes al momento de resolver problemas como el calentamiento global, la contaminación en los océanos y la escasez hídrica. Al borrarse esos límites, automáticamente empezamos a reconocernos otra vez como parte de un todo.

Puesto que ya has estado usando los anteojos de Karün durante un tiempo, ¿cuál es tu opinión sobre el equipamiento?

Comencé usando los anteojos Sailing Collection para los entrenamientos náuticos con la Armada y la recomendación del equipo Karün fue el uso del anteojo pero con cristal color cobre, esto por el tipo de luminosidad en Chile. En la expedición usé el mismo pero con cristales color plata, ideales para condiciones de mayor luz y menos nubes. En relación al diseño, jamás usé antes unos anteojos tan cómodos para hacer deporte. Realmente se nota el trabajo en conjunto entre su equipo de diseñadores y los navegantes profesionales con los que co-crearon estos anteojos, porque mientras los usas se te olvida que los tienes puestos.

Ya de vuelta en tierra firme, ¿de qué manera puedes resumir esta experiencia? Cómo afectará en tu vida para el futuro?

Lo más importante de esta experiencia, desde mi punto de vista y habiendo regresado hace pocos días y aún decantando los aprendizajes, son tres cosas: La primera es en el ámbito personal y los desafíos que implicó desempeñarme en muchos roles distintos: tuve que salir de mi zona de confort. El mar siempre te impone desafíos en término de las condiciones, en el mar nunca dejas de aprender. También fue muy desafiante el intercambio cultural, el poder entendernos desde las distintas perspectivas que cada una tenía, entender instrucciones que están en otro idioma y que son rápidas y muchas veces en un entorno en el que uno no se escucha tan bien. 

Por otra parte, en el tema relacional, fue muy interesante poder compartir y establecer vínculos con personas que son distintas a ti, con las que tienes un objetivo común, con las que tienes una pasión en común y ver cómo estas relaciones rápidamente se hacen cercanas y súper llevaderas en la medida en que no tienes interrupciones, como por ejemplo en este caso la tecnología, no teníamos conexión a internet. Estábamos mucho más presentes, disponibles para escuchar. También se pone a prueba la capacidad más de comprender al otro en un plano de diálogo y reflexión, dedicas más tiempo a observar que a enjuiciar.

Y, por último, tiene que ver con sustentabilidad. Si bien nuestra tarea principal es científica y en el plano del monitoreo y el comportamiento del microplástico en el océano, la sustentabilidad es un concepto que abarca ámbitos más allá del ambiental, voy en búsqueda de objetivos que van más allá de mi misma. Es preocupante lo que enfrentamos y no es fácil de resolver, una de mis tareas es abocarme a través de mi Fundación Barlovento a seguir trabajando con mi equipo y las mujeres maravillosas con las que compartí más de dos semanas entre misiones y navegación.