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Ser más un aporte que una carga en los lugares que vistamos 
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Ser más un aporte que una carga en los lugares que vistamos 

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Cada vez que pienso en ir de paseo, ya sea a un lugar que nunca he ido o a uno que ya fui muchas veces, me hago esta gran pregunta antes de armar mi mochila: ¿cómo puedo aportar algo al lugar que visito?

Durante gran parte de mi vida como escalador, esta respuesta fue bastante fácil para mí. Echaba el taladro, un buen puñado de chapas y un alto grado de motivación, pues sabía que llegara donde llegara, tenía todas mis herramientas para aportar con lo que más querían los escaladores de los lugares que visitaría: nuevas rutas.

Muchas veces me tildaron de loco. Nadie podía entender qué hacía alguien viajando por el mundo con un taladro en la mochila, pero una vez que éste hacía su trabajo, los locos eran aquellos que no podían dejar de disfrutar los regalos que iban quedando.

Sin duda ha sido hermoso poder devolver la mano de inmediato en cada rinconcito que disfruté, y ser un aporte para lacomunidad que estás visitando.

Luego de muchos viajes repitiendo el mismo patrón y coleccionando un sinfín de rutas en distintos lugares donde jamás pensé dejar mi marca, me volvía a hacer la misma pregunta: ¿cómo puedo aportar algo a los sitios donde voy?

En esa búsqueda nace «Climbing for a Reason», proyecto que busca entregar algo no solo a escaladores, sino que a personas que vivan cerca de rocas, convirtiéndolas en escaladoras de sus propias paredes.

Así, en la mochila ya no solo iba un taladro para dejar rutas, iban infinitas cosas para construir muros en escuelas, equipo técnico para donar y enseñar a gente que nunca ha escalado en su vida. Un puñado de motivación para dejarles una herramienta de por vida para que ellos le dieran el uso que más les pareciera correcto.

Hay un sin fin de maneras de ser un aporte más que una carga en los lugares que visitamos y no todas tiene que estar relacionadas con la escalada.

Recordemos que vamos a disfrutar de pueblos y zonas que viven de nuestras visitas. Compremos local, ofrezcamos servicios comunitarios a quienes lo necesiten, dediquemos un día a ayudar a la señora dueña del terreno donde está la roca a construir algo o, simplemente, llevemos a sus hijos a escalar por el día, pues ellos son el corazón de esos pueblos desde mucho antes que la escalada se presentara frente a sus puertas.

Llevemos siempre con nosotros algún equipo de regalo para los escaladores locales, ya sea algo usado o nuevo, pudiendo ser chapas o brocas para los equipadores o lo que dicte tu corazón. Y el motivo es que son ellos los que han hecho del lugar de escalada lo que tú disfrutas hoy, y para eso han gastado mucha energía y material.

Más importante aún es cargar contigo un tremendo puñado de respeto a todos estos personajes y al entorno que visitas, pues ellos se hacen cargo durante todo el año de un lugar que tú disfrutas por un rato nada más.

Seamos parte del cambio cultural que necesita ver el mundo y así, de alguna manera, seremos todos un ladrillo más de esta gran construcción de la vida consciente.

 

Fecha: 30 de abril, 2021
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