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Hernan Román

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Rafaella Montesi en la cresta de la ola

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La surfista chilena de solo 16 años, ha representado a nuestro país en dos oportunidades, primero consagrándose como campeona sudamericana infantil de surf (sub 12), ganando su primera medalla de oro, y en 2020 obteniendo tercer lugar con un bronce sudamericano en sub 14, ambos torneos realizados en Playa Las Velas, Colombia.

Comenzó desde muy pequeña a realizar diversos deportes, siempre impulsada y apoyada por su familia, y fue tan solo a los 8 años que tuvo una revelación: el surgimiento de su amor y pasión por las olas y el surf.

“Mi abuela se vino a vivir a la playa y fuimos a pasar con ella las vacaciones de invierno. Un día salimos a pasear con mi papá y me preguntó si me quería meter a una clase de surf, ese día hacía mucho frío, no tenía muchas ganas, pero desde ese momento no me salí más del agua”.

Fue al poco tiempo de ese hecho que la deportista junto a su familia decidió irse a vivir a Horcón, con el compromiso de dedicarse a entrenar y profesionalizarse en el surf. “Me empezó a gustar cada día más el surf, empecé a entrenar y darme cuenta que sí era buena, que sí era lo mío. Cuando pensamos venirnos a vivir a la playa, mi mamá me dijo: “Tienes que demostrar que te ganaste irnos a vivir a la playa”, fue una decisión familiar vivir acá para que yo pudiera entrenar a diario”.

Al momento de realizar esta entrevista, Rafaella venía recién llegando a Chile luego de estar 3 meses fuera: 2 meses en Perú entrenando con su preparador físico y 1 en Brasil participando de algunas competencias locales. “Después de 3 meses fuera de Chile es rico volver a ver a mi mamá, a mi familia. El viaje estuvo súper bacán, aprendí mucho, tuve muchas experiencias nuevas, competí con chicas más grandes, más buenas y me hizo aprender de mis errores también, porque me fue bien, pero perdí y sé que eso te hace crecer y aprender de muchas cosas”.

Su familia

Al consultarle por su familia, Rafaella no duda en responder que son uno de sus pilares fundamentales para llegar hasta donde lo ha hecho: “Siempre he dicho que son mi sponsor principal y estoy super feliz de que toda mi familia pueda apoyar mi carrera. Mi papá me acompaña en todos mis viajes, es mi fotógrafo, mi entrenador, todo, pero igual es difícil porque dejamos a mi mamá, la extraño un montón, pero es un sacrificio enorme que tenemos que hacer por el deporte. De hecho, ahora la vine a ver por una semana y me voy de nuevo a Perú porque participaré del Campeonato Latinoamericano ALAS 2021”.

 

Su rutina de entrenamiento

Rafaella nos cuenta que conoció a su preparador físico, Layne Díaz, por Zoom el año pasado y con quien a distancia logró prepararla. Fue recién en este viaje que se conocieron en persona y en las playas de San Bartolo (Perú), llevaron a cabo el entrenamiento y las mejoras que la surfista requiere para mejorar su técnica.

Por otra parte, Rafaella nos cuenta de una técnica de práctica muy innovadora y que no duda en que le ha dado muy buenos resultados. Se trata del “surf skate”, un simulador muy parecido a un skate pero que posee tracks móviles que permiten que la tabla se mueva de la misma manera que como si se estuviese practicando en el agua, lo que ayuda a visualizar principalmente las posturas para así mejorarlas y llevarlas a cabo en el agua.

“Mi rutina va cambiando mucho dependiendo de cómo va la ola. Normalmente voy a surfear en las mañanas, en las tardes estudio y después entreno físico”.

¿Qué es lo que te mueve del surf?

Desde siempre me ha gustado la playa, el mar, es como una conexión con la naturaleza, no es lo mismo que estar frente al celular o con el computador. Hacer surf es como estar desconectado de todo el mundo, me encanta que puedes interactuar con los animales cuando estás dentro del mar, conoces gente, ves a tus amigos dentro del agua, están todos concentrados en este lindo deporte y no en cualquier mala vibra del entorno, te desconectas de todo, es lo que más me gusta.

¿En qué te ha ayudado el deporte, crees que has perdido algo?

Creo que el deporte es un estilo de vida. Me gusta, me entretiene. Gracias al deporte he ganado amigos, más viajes, más experiencia, entonces no creo que haya perdido algo. He tenido muchas oportunidades de competir, de conocer lugares que nunca pensé que iba a conocer, por ejemplo, ahora cuando estuve en Brasil conocí unas playas hermosas, nunca me imaginé que iba a llegar a un lugar así, y eso fue gracias al surf, si no hubiese sido por el deporte jamás la hubiese conocido.

¿Qué significa para ti representar a Chile?

Desde chica uno de mis sueños era representar a Chile y se cumplió. Estoy super feliz por eso, es un honor más que nada y es bacán cuando estás con el uniforme en el aeropuerto y te preguntan adónde vas a competir y que te reconozcan por eso.

¿Cómo ha sido la experiencia de haber participado en dos importantes competencias al poco tiempo de que te comenzaste a dedicar profesionalmente al surf?

El 2019 fue mi primer sudamericano y el primer año en el cual me estaba dedicando al surf, fui más que nada por experiencia y fui a pasarlo bien, nunca pensé que iba a traer medalla de oro, nadie pensó que iba a ganar, ni yo lo pensé. En el segundo campeonato fui más enfocada porque quería defender el título, pero súper feliz de haber quedado tercera porque fue mucho más difícil, era una categoría superior y cada vez se pone más complicado, hubo que pasar muchas más series, pero hice un buen desempeño y me sentí súper orgullosa.

Desde hace no muchos años se ha masificado cada vez más la práctica femenina del surf, ¿qué significa para ti ser una representante de ello?

Estos deportes más extremos siempre se han considerado más para hombres. Encuentro que es muy lindo ver cada vez más niñas haciendo este deporte en la playa. Creo que cada vez seremos más power girls realizando este y otros deportes.

¿Qué mensaje le enviarías a los niños y jóvenes para lograr que se motiven a practicar algún deporte?

Los invito a que se motiven, el deporte es muy lindo, es entretenido, deben buscar un deporte que realmente les guste y les apasione.

¿Cómo logras compatibilizar tu práctica con el colegio?

Estudio en Colegio Online, que es una página donde yo puedo escoger los horarios que me acomoden. Hay clases en vivo por Zoom pero son opcionales, muchas veces en los horarios en que se realizan estoy surfeando, entonces veo la grabación de las clases. Cuando viajo llevó mi computador y hago las tareas que me mandan, las pruebas y todo el material. Es un sistema que me acomoda mucho la verdad.

Respecto al cuidado con el medio ambiente, ¿qué piensas?

Creo que debemos empezar a reciclar más, que las cosas plásticas las reutilicemos en vez de botarlas. Es triste ver plástico dentro del mar, debemos cuidar y tener conciencia de lo que estamos usando.

¿Cuáles son tus expectativas futuras como surfista?

Creo que me falta seguir compitiendo, tengo harto camino por recorrer y quiero seguir entrenando duro. A muchos solo les gusta estar en el agua, pero la parte física es super importante, tienes que estar preparado para un día duro de competencia, no puedes no hacer físico y llegar al agua, así como si nada. Quiero seguir dando todo de mi en este deporte, y tratar de llegar lo más lejos posible, que para mí es competir en el Championship Tour (CT) que son las ligas mayores del surf, pero para eso hay que competir en muchos otros importantes campeonatos, y así ir avanzando. El próximo año quiero partir en el QS para ver cómo me va. Cuando más grande si me gustaría estudiar algo, he pensado en periodismo, me gusta mucho.

Sigue a Rafaella en Instagram: https://www.instagram.com/rafa.surfskate/

 

 

Covid-19 vs. Ecología: Reflexión sobre los esfuerzos para cada crisis.

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Viernes 5 de junio, unos 200 surfistas locales se juntan en Punta de Lobos para manifestar su descontento con la prohibición de practicar deportes náuticos y de usar el borde costero. Impuesta en abril, la medida sanitaria apunta a controlar la pandemia limitando la llegada de turistas. Pero ha sido un foco de desacuerdo y división en Pichilemu, la autodenominada Capital Mundial del Surf.

La última vez que los surfistas organizaron una protesta fue 14 años antes, en el 2006, para detener  un proyecto de emisario que pretendía verter las aguas usadas de la Ciudad directo al mar. Esa vez fue éxito. Se consiguió un gran apoyo de la población local, y en consecuencia de los políticos. Así se logró la construcción de una planta de tratamiento que ha permitido evitar un gran daño ambiental y sus consecuencias en el turismo y desarrollo del pueblo. Ha sido un hecho fundamental para la comuna.

El éxito de una protesta y el fracaso de la otra me hacen reflexionar sobre algo que es evidente: es más importante tratar sus desechos, que de surfear en tiempos de pandemia. Es tan obvio que la comparación llega a ser absurda. Pero nos lleva a algo más profundo:  ¿qué es más fundamental? ¿Tomar medidas para la conservación del medio ambiente, o para controlar la pandemia?

La crisis sanitaria nos hace olvidar por un momento la ecológica… ¿qué impacto tendrá el Covid-19 en la historia de la humanidad? Bien poco en comparación a la crisis del medio ambiente.

Las pandemias son procesos naturales, de los tantos que le entregan un cierto equilibrio al planeta. La naturaleza esta alterada por nuestro comportamiento, y nos manda señales como este minúsculo Covid, junto con otros muchos más relevantes como el calentamiento global, la extinción masiva de especies, y tantos más.

Los esfuerzos para controlar la Pandemia han sido extremos, algo jamás visto a nivel global. La coordinación fue bien torpe, es cierto, pero vimos como medidas radicales se expandieron con mucha velocidad en gran parte del mundo. Cambios repentinos y sustanciales que no hemos visto hasta ahora para remediar a la crisis ecológica.

Mientras tanto a nivel local, aparecen cada vez más iniciativas y personas dedicadas al medio ambiente. En Pichilemu por ejemplo, tenemos a personas como Ramon Navarro y Rodrigo Farias, que se han transformados en verdaderos militantes ambientalistas. Tenemos a la fundación Punta de Lobos, que cuenta con un equipo dedicado a la preservación y a la educación medio-ambiental, o también a “Punto Lobos Reciclaje” para nombrar otro ejemplo. Es cierto el surf, como deporte Outdoor, te lleva a tener una conexión íntima con el medio ambiente, de ser más eco-responsable, pero esto no solo ocurre en Pichilemu. Cada año salen nuevas iniciativas en todo Chile y el mundo. Varios puestos de trabajo difícil de imaginar años atrás y que se han hecho posibles gracias a la visión ecológica de algunas empresas, en su gran mayoría financiado por privados.

Tremendamente positivo, pero a la vez tristemente insuficiente. Que sea a nivel local o mundial necesitamos cambios más rápidos. En los últimos 30 años hemos depravado el planeta más que en toda la historia de la humanidad. Los próximos 30 años no nos van a perdonar.

En Chile creamos un ministerio del medio Ambiente en el año 2010. Aún no tenemos algo tan básico como un sistema nacional de reciclaje… ¿Que hicieron durante estos 10 años? Estamos en el año 2020. No reciclar tus desechos debería ser un delito, punto. En cambio todavía se deja a la conciencia de cada individuo decidir si es necesario o no. Es una libertad que tenemos. Surfear en pandemia es un acto delictual, mientras no hay problema en consumir botellas plásticas todos los días, sin reciclarlas… ¿otra comparación absurda? Me encantaría saber lo que se dirá de esto en 100 años más…

Para cambiar el comportamiento de cada humano la única forma es con verdaderas intenciones políticas, y medidas a nivel planetario. Vamos a necesitar un plan global de cómo debe ser nuestra nueva sociedad, de cómo controlar nuestra sobrepoblación, y de cómo nos pondremos en sintonía con nuestro entorno. Tenemos que dejar de alterar el equilibro del planeta y volver a ser parte de Él.

Hoy en día los mejores avances a nivel global se enfocan en el calentamiento global. Amenaza que ya se hace sentir y tendrá consecuencias mucho peores que esta famosa pandemia del año 2020. Pero los acuerdos políticos apuntan nuevamente a controlar el equilibro en vez de adaptarse. Seguimos pensando a corto plazo. Queremos limitar el calentamiento a 2°C máximo. Con eso creemos que podremos seguir el mismo camino de desarrollo.

Es cierto, somos responsables del  calentamiento, por lo menos de su aceleración, y con urgencia tenemos que limitar nuestras emisiones de dióxido de carbono. Pero el planeta siempre tuvo alternancias de periodos cálidos y helados. Si el ser humano no se puede adaptar tendrá que sufrir las consecuencias, como pasó con otras especies. El calentamiento global no es más que otra consecuencia del problema de fondo: nuestra desadaptación.

Los procesos ecológicos son demasiados lentos para la escala humana. Las generaciones de turno prácticamente no se ven afectadas por las consecuencias de sus actos, por lo tanto son muy pobres las motivaciones de romper la dinámica. Los ejes siguen siendo el crecer, ganar más, desarrollar más, invertir para más,… y si se complica nos organizamos para tratar de controlar la situación y poder seguir para adelante.  Inventamos bonos de carbono y listo. Se capitaliza el problema… ¡Genial! Ensucias tú, yo te cubro, y todos seguimos ganando, pasa piola…

En el fondo tenemos que entender que no se trata de “Salvar el Planeta”, y menos por una diferencia de 2°C. Sería muy pretencioso. Nuestro hogar seguirá existiendo mucho después de que hayamos desaparecido como humanidad. Lo hará más caliente o más frio, habiendo encontrado un nuevo equilibrio, y eliminado las especies que no se supieron adaptar. No se trata de controlar a la naturaleza, sino a nosotros.

Los cambios necesarios son dolorosos. Tendremos que dejar libertades como por ejemplo elegir cuantos hijos tener para evitar la sobrepoblación. Tendremos que adaptar todas nuestras actividades, que sean productivas o recreativas. Quizás incluso se tenga que dejar de surfear, esta vez por razones bien fundadas, por ser una amenaza al equilibrio ecológico.

Personalmente me siento incomodo en criticar tanto, y aportar tampoco. Mis actos también son tremendamente insuficientes a pesar de mi consciencia del problema. Soy parte del sistema como cualquier otro. Me he desarrollado siguiendo las reglas del juego. Trato de hacer lo que puedo, pero los costos de marginarse del modelo socio-económico son muy altos y los efectos casi nulos lamentablemente. Necesitamos cambiar todos juntos.

No pierdo esperanza, al contrario. El despertar ambiental es contagioso. Hoy solo una minoría de pioneros lucha por cambiar las cosas, pero cada día crece. Llegará el momento donde todos nos veremos afectados. De no cambiar el compromiso político quizás tendremos que pasar por una transición violenta, tal como las revoluciones y guerras que alguna vez rectificaron el camino de la humanidad.

Tengo fe que lo solucionaremos simplemente porque no tenemos otra opción. Si pudiera subirme a la máquina del tiempo viajará al año 2120 a ver como lo habremos resuelto. Como habrá ocurrido la Revolución Ecológica, y cuales habrán sido sus consecuencias. Como se harán reinventado las ciudades que 1 siglo antes estaban al borde del colapso. Como se habrá logrado implementar un control mundial de natalidad, y a cuales libertades habremos renunciado para ponernos en sintonía con nuestro entorno. Y obviamente trataría de ver cuales deportes sobrevivieron, y si aún está permitido surfear.

Ficha Técnica

María Paz Ibarra Letelier Edad: 41 años Ciudad nacimiento: Santiago Deportes: Montañismo y Escalada Sponsors: Patagonia y Clínica Meds