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Conoce el Proyecto Somos Cuenca: Habitantes del Maipo.
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Proyecto Somos Cuenca, el avance hacia una gestión territorial e integrada de cuencas

Por Paulo Urrutia y Jens Benöhr

¿Te has preguntado alguna vez cual es el viaje que realizan las aguas realizan antes de llegar a tu mesa? ¿O quién es el agua y de qué manera te ha formado a ti como persona y quiénes te rodean?

El agua que fluye es nuestra memoria viva. Antes de llegar a tu casa, estas aguas a través de un largo viaje por los Andes se convierten en cientos de cauces que luego confluyen en el río Maipo, el cual avanza desde las montañas, a través del valle central y la Cordillera de la Costa, hasta su reunión con el océano Pacífico, en el humedal del río Maipo, ubicado en la localidad de Llolleo. ¿Sabías que el río Mapocho está en peligro de desaparecer? Nace en la cordillera, en la confluencia de los ríos Molina y San Francisco, en la localidad de La Ermita. Sin embargo, debido a canalizaciones y la extensiva extracción minera de Los Bronces, éste fluye al límite hasta llegar a Santiago. Gran parte del agua que lo mantiene vivo proviene del río Maipo, que es extraída en el sector Las Vertientes e ingresada al Canal San Carlos y trasvasada al Mapocho frente al Costanera Center, razón por la cual podemos verlo en la ciudad siempre con ese color marrón cargado de sedimentos. El que fue un fértil río, hoy fluye a través de Santiago, para luego entregar sus aguas al río Maipo a la altura de la localidad de El Monte. A pesar de que este es el territorio con el que convivimos diariamente, muchas veces la geografía que nos da la identidad pasa desapercibida para la mayoría de sus propios habitantes.

El concepto de cuenca

El agua que bebemos, usamos para la ducha o riega los fértiles campos de los cuales se extraen nuestros alimentos, realiza un viaje a través de áreas que conocemos como “cuencas”. Una cuenca es un territorio donde convergen (drenan) las aguas de un único sistema de drenaje natural, es decir, un sistema cuyas aguas dan al mar a través de un único río. Una cuenca es delimitada por la línea de las cumbres que la rodean, también llamada divisoria de aguas. Podemos distinguir entre cuenca hidrográfica y cuenca hidrológica, donde la primera se refiere exclusivamente a las aguas superficiales, mientras que la segunda incluye las aguas subterráneas (acuíferos).

Las cuencas comprenden un sistema complejo en que los procesos abióticos -rocas, aguas y atmósfera- interactúan con los elementos bióticos -mundo vivo- que la habitan. Dentro de este último, nos encontramos los humanos, quienes agregan un mayor grado de complejidad asociado con los innumerables usos que hacemos del agua y el suelo. Así, los ríos sostienen un gran número de ecosistemas (bosques, lagos, humedales y ciudades, entre muchos más) y sus habitantes humanos y no humanos. Al contrario de lo que empresarios agrícolas y energéticos intentan difundir, probablemente a partir desde el desconocimiento e intereses económicos cortoplacistas, los ríos libres no son «agua perdida en el mar». Los ríos libres transportan nutrientes y sedimentos desde las montañas al océano, siendo parte de lo que sustenta la alta biodiversidad costera del mundo. Un río sano y libre es igual a un océano saludable y resiliente. De esta manera, los ríos son la manifestación superficial de las dinámicas hídricas que ocurren en las cuencas hidrográficas, por ende, son un “bioindicador” que nos alerta cuando comenzamos a alterar su equilibrio. ¡Y no sólo eso! Los ríos también son la manifestación cultural en las cuencas; un río libre y querido por sus habitantes posee decenas de funciones culturales, como recreación, pesca y, sobre todo importancia espiritual. Las cuencas y sus ríos nos unen; son capaces de congregar comunidades humanas alrededor de ellos, aves migran kilómetros para alimentarse de sus aguas, peces las remontan para perpetuar su ciclo de vida y toda acción que ocurre en su nacimiento, tiene una repercusión en sus costas. Investigadores realzan el valor de los ríos como “corredores azules”, capaces de conectar mares y glaciares, humedales altoandinos y costeros y las distintas culturas que habitan una cuenca.

Una sociedad consciente del valor de las cuencas hidrográficas y sus dinámicas hídricas es capaz de gestionar de manera sostenible este elemento vital y mitigar los riesgos que amenazan su sobrevivencia. Resulta fundamental para nuestro futuro evitar desastres ambientales como la cuasi-desaparición del caudal estival del río Mapocho, o la total pérdida de la laguna Aculeo. Lamentablemente, la colaboración para una gestión sostenible de las cuencas es algo que no existe en Chile. En nuestro país las aguas son bienes nacionales de uso público y se otorga el derecho de aprovechamiento a particulares, quienes, en su calidad de titulares del dominio, pueden usar, gozar y disponer de ellas, de acuerdo con el marco legal vigente. Existen grandes deficiencias en el marco regulatorio de la gestión hídrica, como la subestimación de disponibilidad de aguas en las cuencas en condiciones de clima cambiante, sobre otorgamiento de derechos de agua, falta de acuerdo, facultades y coordinación entre los distintos organismos que deben gestionar el agua, entre otros, lo que ha derivado en una sobreexplotación de las aguas y evaluación fragmentada de los potenciales impactos de proyectos industriales a lo largo de una cuenca.

Casi el 50% de la población de Chile vive en la cuenca del Maipo, donde se concentra el 80% de los proyectos industriales del país. Nos encontramos en un punto de inflexión, en que esta zona se encuentra atravesando una mega sequía, la más profunda del último siglo. El aumento en el consumo de los sectores minero, industrial y doméstico sugiere que los conflictos hídricos se profundizarán en la próxima década, debido a los efectos del cambio climático que producirán una disminución de las precipitaciones y aumento en la línea de nieves en la zona central de Chile, por ende, menores disponibilidades de agua en épocas tristes o de verano.

Avanzando hacia una gestión integrada de cuencas

El primer paso para comenzar una gestión eficaz y eficiente de las aguas de la cuenca del río Maipo, que enfrente los desafíos ambientales actuales y futuros- es avanzar en un plan de gestión integrada de cuencas capaz de involucrar a los distintos actores, comenzando por los habitantes del territorio. Eso significa una colaboración entre organizaciones, instituciones públicas, universidades y las comunidades locales que se desarrollan sus actividades a lo largo del río Maipo.

En este contexto nace “Somos Cuenca: Habitantes del Maipo”, una iniciativa ciudadana innovadora basada en la colaboración que busca apoyar proyectos de conservación a lo largo del Maipo y conectarlos con el resto de los habitantes y organizaciones de la cuenca. Lo que busca Somos Cuenca es levantar una memoria colectiva en torno a la forma en que los habitantes del Maipo perciben el agua y su territorio. De esta manera, reconocer cuáles son sus sueños compartidos y anhelos para trabajar en conjunto en torno a la conservación y restauración de sus aguas de Cordillera a Mar.

Este proyecto, impulsado por el colectivo Bestias del Sur Salvaje, es un esfuerzo ciudadano pionero con enfoque en una política pública ciudadana de gestión integrada de cuencas que pretende vincular la academia y conocimiento científico, con los anhelos de sus habitantes a través de distintas experiencias realizadas en el territorio. Somos Cuenca se desarrolla en dos etapas. El “Programa Guardianes del Maipo” busca ser un espacio de autoformación en torno a la memoria colectiva de la cuenca. En este proceso los participantes reflexionarán de manera online con expertos y recibirán herramientas formativas que les permitan impulsar sus proyectos personales y de sus organizaciones.

Los seleccionados que cumplan con los requisitos serán invitados a participar de la etapa de ejecución en terreno. Ésta consiste en la ejecución de talleres de educación ambiental, recuperación de espacios y construcción de senderos, instalación de paneles y señaléticas y actividades en terreno en tres proyectos de conservación de la cuenca liderados por Fundación Mingako, Fundación Cosmos y Sureste. Finalmente, como cierre los Guardianes del Maipo participarán por un descenso en balsas, avistamiento de aves por el humedal del río Maipo y un cierre épico conversando con grandes referentes de la conservación nacional. Invitamos a los habitantes del Maipo y de todas las cuencas del país a seguir atentos las actividades de “Somos Cuenca”, el proyecto que busca potenciar e inspirar la red colaborativa de cuencas más potente de Chile; ¡porque la próxima cuenca podría ser la tuya!

Fecha: 15 de julio, 2020
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