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Pichilemu: deportes en el mar y pandemia – Por Arnaud Frennet
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Pichilemu: deportes en el mar y pandemia – Por Arnaud Frennet

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La humanidad ha pasado por varias pandemias mucho más letales, y las desigualdades, el egoísmo y las injusticias siempre sobrevivieron.

El día 5 de abril 2020 quedará en los libros de historia de los deportes Outdoor en Chile. Entró en vigor una nueva restricción para la región de O’Higgins: “La prohibición de realizar toda actividad deportiva, competitiva o recreativa, y deportes acuáticos, en el borde costero, por un plazo indefinido”. La llamada “medida sanitaria” había sido anunciada el día anterior por el Jefe de la Defensa nacional.

Quien hubiera pensado, pocas semanas antes, que un lugar como Pichilemu ciudad auto denominada Capital del Surf, iba a ser el origen de la prohibición de los deportes acuáticos y de toda actividad en el borde costero.

La medida que apunta a frenar el turismo y la propagación del Covid19 es muy discutible. Existen formas mucho más eficaces para evitar la llegada de gente a la costa, y no hay dudas que el surf es solo una pequeña parte de lo que atrae los turistas. En estos momentos de muchas emociones y susceptibilidades, esta planteada la controversia.

Emociones y sensaciones únicas.

¿Pero en el fondo qué importa el surf en todo esto?  Nada en realidad…solo paga el precio de ser el emblema del turismo costero, y ayudado por las irresponsabilidades de algunos de sus practicantes, cae víctima de los miedos y la ignorancia de sus opositores.

Nunca se quitará el derecho de opinar diferente, pero no seamos pretenciosos, los deportes náuticos y el borde costero de Chile no pesan nada en todo el abanico de medidas que intentan frenar el avance de la Pandemia. ¿Y entonces a donde nos dirigimos…? Tantas preguntas respecto a esta pandemia y la incertidumbre de cuánto va a durar y de que será de nuestras nuevas vidas?

Mientras nadie puede responder estas preguntas con certeza, personalmente me cuesta mucho la exageración colectiva frente a esta nueva amenaza a la vida… ¿de repente todos descubrimos que somos mortales?

Siempre es muy triste perder un cercano, o morir y dejar los suyos atrás. Pero éramos mortales antes de la pandemia, y lo seguiremos siendo después. ¿Proporcionalmente cuantos de nosotros, humanos, morirán del Covid19? ¡Prácticamente ninguno!

Tenemos que aceptar que la muerte es parte de la vida, y por eso mismo nos debemos de apreciar la vida aún más, por su fragilidad. Allí esta lo más absurdo de algunas restricciones: Dejar de vivir para quizás morir un poco más tarde?

¿Qué pasa si dura años? ¿Cómo se verá afectado el sistema inmunológico y la salud mental por las restricciones? Los beneficios del aire marino, el sol y el aire libre son más que comprobados científicamente. Aunque sin ni siquiera pensar en lo que nos afecta como deportistas, muchos van a tener que volver a una vida más activa muy pronto, simplemente poder tomar sol, salir, respirar, y reírse con amigos.

El coronavirus no va a desaparecer de repente, esto va a durar. Tenemos que planificar nuestra vuelta a la nueva normalidad cuanto antes. Ya es hora de adaptarnos, para trabajar, para compartir, para practicar deportes y para vivir en esta nueva realidad.

Las Olas y el viento hacen de Pichilemu el spot ideal.

Es cierto, mis ganas de entrar al agua no son ningún aporte en esta contingencia, y quizás solo son otra muestra del egoísmo de nuestra raza. Tal como lo es el aislamiento social. La inédita y gigantesca demostración de fraternidad a nivel global, de aislarse para salvar a los más débiles, esconde mucho individualismo. No hay que engañarse con el altruismo, es principalmente un comportamiento de autoprotección. Tampoco nos podemos engañar con lo que viene después. La humanidad ha pasado por varias pandemias mucho más letales, y las desigualdades, el egoísmo y las injusticias siempre sobrevivieron.

Porque debemos sentirnos más afectados por el coronavirus que por el cáncer ahora? Será porque las Redes Sociales y los medios nos tienen locos y torturados con el tema? Será un trastorno del confinamiento, cuando muchos pasan sus días atrapados por las distintas pantallas? ¿O será porque nos están escondiendo parte de la verdad?

Sea lo que sea no puedo aceptar que la nueva meta de nuestra existencia sea de no contagiarse del Covid19!, en cambio creo que, en esta nueva vida, tenemos que hacer lo posible para no transmitirlo, pero a la vez seguir viviendo y disfrutando. Quiero seguir positivo y optimista como siempre, y ser capaz de sortear estos nuevos desafíos.

La pandemia no es una excusa para olvidar todos los otros valores de la vida. La salud no es lo primero. La felicidad lo es. Con o sin Mar quiero ser feliz… ¡porque es bueno para mi salud!

Pichilemu, simplemente majestuosa.

Fecha: 21 de abril, 2020
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