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Arnaud Frennet: El Sup ganó su lugar en las olas, hay que seguir educando
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Arnaud Frennet: El Sup ganó su lugar en las olas, hay que seguir educando

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Las primeras veces que entraba a las olas en Stand Up Paddle los surfistas se reían y se detenían a mirar lo que era esa locura… de pie sobre un tablón y con un remo en la mano? Eran risas de sorpresa frente a lo novedoso… pero duró muy poco. Al empezar a correr olas, con varias ventajas por sobre el Surf tradicional, el SUP rápidamente se hizo detractores. Varios lo vieron como una amenaza más que una curiosidad divertida, o una nueva forma de disfrutar de las olas. Y algo de razón tenían. Un rider sin cuidado es peligroso, y mucho más cuando corre en Stand Up Paddle, eso principalmente debido al tamaño de la tabla. Pero más allá del peligro, el SUP llegaba a competir por las mismas olas y con unas ventajas a veces frustrante para los surfistas.

De allí empezó un tiempo en el cual era incomodo salir en SUP en las mejores olas de Chile. Y no solo en Chile, fue una tendencia mundial, prácticamente una moda de ser “anti-SUP” para los surfistas.

Por suerte eso duró poco.

Primero porque son deportes hermanos, que comparten los mismos fundamentos y pasiones por el mar. Y porque muchos SUPistas fueron y siguen siendo surfistas, y supieron entender como relacionarse en el agua y mostrar el ejemplo correcto.

También porque empezaron a surgir figuras como Kai Lenny, y la cultura del Waterman por sobre la del surfista-puro-duro. Más cercano a las nuevas generaciones que su antecesor Waterman Laird Hamilton, Kai logró seducir a toda la cultura del Surf, con su remo en mano. No fue casualidad. Kai es un atleta muy versátil, excelente surfista capaz de pelear el título mundial de Big Wave, como también en otros deportes,  como el kitesurf, windsurf y ahora el foil.

El SUP pasó a ser Cool, el sufista-puro-duro empezó a mirarlo con ganas de subirse, y aprovechar el mar de otra manera. La relación en el agua llegó a ser lo que siempre debería haber sido: sonrisas, camaradería, y más importante Respeto.

Pero no todo es ganado aun. El principal enemigo del SUP son los mismos SUPistas. Aun aparecen unos que se meten en condiciones fuera de su rango de control, generando peligro. Y peor aún son los que no respetan las reglas del surf o buscan tirarse en un máximo de olas, sin paciencia ni respeto por los demás. A esos, los tenemos que educar, para seguir con una buena convivencia. Una buena sesión se mide en calidad, no en cantidad.

Fotos: Juan Luis de Heckeeren

Fecha: 7 de julio, 2019
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